El itinerario se despliega en los territorios de la familia real borbónica: la residencia (Reggia di Caserta); el jardín, que con sus conjuntos de estatuas, sus vastas  escenografías de fuentes , cascadas y el césped a la inglesa, representa el ultimo grandioso ejemplo de jardín estilo barroco; el núcleo de San Leucio (en el burgo creado por el rey Fernando de Borbón, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el Palacio del Belvedere, hoy sede del Museo de la seda que conserva algunas maquinarias originales de la elaboración de la seda, todavía en funciones. Aún hoy, las producciones de San Leucio se pueden encontrar en el Vaticano, el Quirinale, en la Sala Oval de la Casa Blanca: las banderas de esta última y aquéllas del Palacio de Buckingham han sido hechas con dicho material; los jardines a la italiana, con plantas idénticas a aquéllas colocadas por el rey a finales del siglo diecisiete, desde los cuales se goza un esplendido panorama de la casa real y de su parque, del Vesuvio y del golfo de Nápoles); por último, el Palacio del duque y la duquesa de Guevara de Bovino, hoy conocida como la Villa Porfidia. El bellísimo jardín, extendido en un área de 1.5 hectáreas, ha sido diseñado con viales, arbustos y árboles modelados de acuerdo con el estilo del jardín a la italiana y, en parte, es un antiguo bosque de olmos destinado inicialmente a la caza y después transformado en el siglo diecisiete en romántico y pintoresco paseo. Protegido por sus antiguos muros, el jardín hoy es más que un oasis de gracia y belleza.